Vamos Argentina ♥ | Victoria del Amor Mutuo Organizado y Soberano

Vamos Argentina
Manifiesto Constitucional

Argentina, 16 de julio de 2026 ♥


Amadas compañeras y compañeros:

En este tiempo de esperanza real, efectiva, desbordada, encarnada y constituyente.

Nos las trabajadoras y los trabajadores, el pueblo, la vida amparada por el manto celeste y blanco de nuestra mamá de Luján, en cumplimiento de los pactos del amor preexistente, de las hazañas prometidas, decimos:

¡Vamos Argentina! Porque la alegría compartida provee a la defensa común, promueve el bienestar general, consolida la unión nacional y garantiza los beneficios redistributivos de libertad para toda vida hermana que quiera habitar nuestra tierra.

¡Vamos Argentina! Así se hace paso la noble igualdad. Y los libres del mundo responden: al gran pueblo argentino ¡salud! ¡Salud! a los que, en paz, desde el amor y la igualdad, sostienen: «Las Malvinas son Argentinas». Son eternos los laureles que la vida sabe conseguir. La tierra santa, la prometida, Sion es cada amada y hermana vida.

¡Vamos Argentina! Expresa el poder real, ejemplar, constituyente que vive en el pueblo. Son los constituyentes originarios de nuestra constitución política. Una constitución política en la que la abuela nos enseña a rezar: “perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Es el orden normativo de la justicia social que emociona hasta las lágrimas. Un ordenamiento constitucional profundamente cristiano, con un sentido ecuménico, laico, universal. Es orden libre, justo y soberano para toda hermana vida que quiera habitar nuestro suelo argentino. En cada amada vida nos protege Dios, en cada amada vida, en parte, la fuente de toda razón y justicia.

¡Vamos Argentina! Una constitución política de un solo artículo nos constituye en la honra de la justa razón viva-evidente de los que se reconocen iguales y se la juegan por amar a todos, todos, todos. Todos somos familia unida; justicialistas, radicales, liberales, de zurdas y diestras todos somos necesarios, todos son los jugadores más valiosos del partido de la esperanza viva.

Entonces, «Artículo 1+Todos Juntos∞– Cada vida hermana tiene el derecho y la obligación de cuidar, servir, amar a cada hermana vida. Nuestro sistema político, la democracia universal se basa en la defensa, progresión y extensión de los bienes-derechos-propiedades particularísimos de cada vida. La inalienabilidad de estos bienes-derechos-propiedades particularísimos-públicos es la base de nuestro amado sistema; la democracia. En la defensa soberana de cada vida se hace presente, se efectiviza la razón socialmente justa de nuestro Estado soberano.»

Con mucho de potrero, de club de barrio, con mucha abuela que es ángel de nuestra guarda, que en Dios confía. La historia universal avanza en un nuevo acto de la hazaña de la Independencia. Va y vamos por la Independencia política de toda división, descarte y desamor.

La cobija más larga, más universal, la que nos abriga a todos, parece decir nuestra madre, la de todos, todos, todos, en su manto de cielo, tierra y pueblo, es la esperanza celeste y blanca. Es más allá del partido, de cualquier partido, más allá de todo resultado, es la hazaña de resistir en la esperanza. Dirigir, técnicamente, es reconocer y hacer que cada uno sepa que es irremplazable en nuestro equipo. Cada jugador, todos los pueblos del mundo, todos los equipos con los que compartimos-jugamos estos tiempos de esperanza redondita son valiosísimos e irremplazables. Los amamos y necesitamos, son parte de esta hazaña cumplida de esperanzas. Son claves en esta lección ejemplar, humilde y global de sangre viva, sudor y lágrimas de esperanza. Es la belleza de la superioridad del tiempo por sobre el espacio que parece ser hostil a toda sufrida esperanza. Eso, hazañas prometidas –retomando al Indio–, toda la vida tiene algún sufrimiento, todos, todos, todos necesitamos el aliento de la esperanza. Todos necesitamos habitar la certeza que la vida siempre la da vuelta, gana. Gana y resiste en mariposas y panzas. El tiempo es superior al espacio –retomando los cuatro principios de Francisco–.

En estos tiempos donde el amor celeste y blanco ha tomado nuestras calles, en donde la vida unida desborda hasta las lágrimas nuestras vidas, en donde nos abraza la fraternidad: es hora de prepararnos, de ponernos lindos, para la cita con la historia. Vamos por otro acto más de la obra revolucionaria de la Independencia universal. Una cita fraterna, de unidad, de amor. Y allí vamos felices en el intento cantando: ¡Oh juramos con gloria vivir! Sí, “vivir” como canta Mercedes Sosa.

¡Vamos Argentina! Sostenemos como verdad evidente, dada nuestra igualdad constitutiva, que toda vida es de una única clase; trabajadora, del pueblo, hermana, sagrada y prometida. Desde la concepción cada vida trabaja por el bienestar general. Desde la concepción aporta-contribuye con todo lo que tiene, su vida, a la riqueza universal. Desde la concepción es planta permanente de nuestra patria. Corresponde a cada vida bienes-derechos-propiedades que son universalmente inalienables. A saber, cada vida trabajadora debe ser reconocida desde la economía política universal como socia soberana, poderosa y real, de la gran empresa del pueblo –rem populi– la de la libertad, la igualdad y la fraternidad. En la honra de esa gran empresa universal del pueblo se ordenan todas las empresas particulares del pueblo. En tanto socia de tanta riqueza común; aquello que le niega a la vida el acceso a sus bienes-derechos-propiedades, que la ajusta, que la empobrece: le niega la verdad evidente y soberana que constituye nuestro sistema soberano encarnado. Entre los derechos inalienables de la vida se destaca el pleno empleo del crédito-dignidad-trabajo que cada vida con su vida nos comparte. La eficiencia dinámica del Estado de Bienestar se basa en ser creativos en el pleno empleo de tanta riqueza-capacidad productiva instalada en cada vida compañera. Gestionar desde la seguranza del pleno empleo de nuestras fuerzas-capacidades soberano-productivas instaladas es parte de lo lindo de la carrera creativa, política y militante. Cada política pública debe obedecer ese ordenamiento particular y garantista. El seguro de nuestras vidas es que nuestras hijas e hijos, que lo que viene, viva un poquito mejor día a día, que se sienta reconocido, protegido, amado por la esperanza común, organizada, política, aun esos días. Un hogar, un autito, vacaciones, aguinaldo, álbumes y figuritas, etc, y todos los etcéteras buenos que nos depare el bien-venir.

El reconocimiento económico-crediticio constitucional de cada vida hermana une y corpo-garantiza que nadie quede rezagado, que nadie se quede tirado en el camino. Las reglas del juego son claras: a la familia no se la abandona. Y todos, todos, todos somos familia. El juego de nuestras vidas se juega y se va ganando, en cada partida cuando el otro nos mira de arriba abajo, nos tiende la mano, nos reconoce y nos levanta. Tantas veces, tantas cosas… sin embargo estamos aquí resucitando –retomando a María Elena–. Todos, todos, todos somos el que se cae, muchas veces y sólo algunas veces, las menos, somos el que levanta. El salario debe garantizar que todos puedan dar esa manito: buena comida, ropa, casa, un autito, un etcétera de cosas buenas. Debemos perder el miedo a dar una mano, una sonrisa, una mirada de igual a igual, allanada de paz en paz. El salario mínimo vital y móvil debe ordenarse por el sentido universal-demandante de la sal de la vida.

¡Vamos Argentina! La vida nos necesita y nos demanda. Nos da cita. Va vestida de celeste y blanco. Lleva alas en la camiseta. Es una nena dibujando su álbum y sus figuritas. La pucha, que lección de la voz del pueblo. Solo hay que escuchar y te marcan la cancha. Es una lección ejemplar, apasionada que recibimos. Y acá estamos. Es tiempo del verbo vivo, de la acción, del servicio político. Es tiempo de la comunidad organizada. La vida nos esta regalando una gran lección de esperanza universal y soberana. La vida que amamos es la directora técnica. Toda vida está seleccionada, es parte de nuestra selección argentina. Todos, todos, todos “me-sirven”, “nos sirven” en el campeonato universal de la vida. Entonces, imitemos el ejemplo, adelante sin cesar, arriba patrias de la tierra, el futuro será una vida justa, libre y universal, dennos pan, pero también rosas.

Humildemente arrancamos, humildemente intentamos nuestro grito de corazón. ¡Vamos Argentina! Vamos en el ejemplo político de los zapatos de Francisco, nada más poderoso que quien sirve a los últimos. Y un poquito, todos, todos, todos somos vulnerables frente al desamor que nos intenta ‘ultimar’.

«No aflojen» dice Francisco, abramos la casa. La casa de los trabajadores se abre de paz en paz, en la observancia constitucional del amor y la igualdad del proyecto político de Jesús.

Todos, todos, todos son felices invitados a la mesa política de la comunión familiar, sagrada, divina y universal, de igual a igual, de corazón a corazón. La razón de lo que más amamos, la razón de nuestro corazón nos guía –Dilexit Nos–. Como dice Francisco es cabeza, corazón y manos, todos juntos, como sagrada familia.


#TodosJuntos
#VamosArgentina ♥
Victoria del Amor Mutuo Organizado y Soberano

+ cada ∞ vida compañera


:Diego Marcelo Pinillos